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22 de julio de 2012

CAPITALISMO Y TRABAJADORES

Esto es capitalismo y somos clase trabajadora (Beatriz Gimeno)

Durante años nos hicieron creer que todos éramos clase media. Es cierto que vivíamos mucho mejor que nuestros padres y no digamos que nuestros abuelos, es cierto que vivíamos instalados en cierta prosperidad (aunque jamás alcanzo a todos), pero el aumento del consumo funcionó como un cebo que hizo creer a prácticamente todo el mundo que tenían control sobre sus vidas, característica de la clase media. Casi parecía no existir la clase trabajadora. Convencer a la gente que pertenece a la deseada clase media tiene el objetivo de enmascarar sus verdaderos intereses para que así puedan apoyar políticas que, en realidad, les perjudican; al perder la conciencia del lugar social al que se pertenece se reduce o se hace desaparecer el antagonismo de clase y así, los trabajadores más acomodados, en lugar de sentirse explotados por los poderosos se sienten amenazados por los que aun son más pobres que ellos. Se trata de enmascarar en lo posible las diferencias sociales, la desigualdad, sus causas y consecuencias. Si uno no sabe dónde está mal puede entender nada.
 
Todo ese espejismo se ha sostenido en las últimas décadas sobre la ficción del precio de la vivienda, que hacía pensar a las familias que tener una casa, aunque fuera hipotecada, era tener un bien que subía de precio al día siguiente de comprarlo y que no dejaría de subir indefinidamente. El estallido de la burbuja estalló también esa ilusión, entre otras cosas porque la inmensa mayoría de las personas no estaban comprando un piso sino adquiriendo una deuda impagable, aunque ellos no lo supieran. La supuesta propiedad de la vivienda y sus precios inflados enmascaraban en todo caso la realidad,  incluso en el momento más alto del boom las estadísticas eran persistentes: además del paro, el 60% de los salarios nunca superaron los mil euros o menos. El alto precio de la vivienda sólo beneficiaba, en realidad, a quienes, por tener otros bienes u otras viviendas, podían utilizar ésta como valor de cambio, para especular, pero no a quienes tenían que utilizarla para vivir y, peor aun, para quienes contraían deudas estratosféricas en relación con su salario real. El fin de la burbuja ha puesto de manifiesto la realidad y todos sabemos lo que ha ocurrido.

Ya sabemos que no somos clase media. Nunca lo fuimos. Pertenecen a la clase media aquellas personas que pueden mantenerse con sus propias rentas, aunque sean pequeñas; aquellas que no dependen absolutamente de un único salario para poder vivir, aquellas que en caso de quedarse sin trabajo pueden razonablemente esperar encontrar otro sin que su nivel de vida se vea alterado. Es decir, sí, pertenecen a la clase medias aquellas personas que tienen control sobre sus vidas. Todas aquellas otras personas, la inmensa mayoría, cuya única fuente de ingresos es el salario, sea este bajo, muy bajo o normal, están vendidas. Esta crisis ha demostrado lo fácil que es que cualquiera que dependa de un salario (y no digamos ya si además tiene una deuda con el banco) se deslicen, por quedarse sin aquel o por ver recortado su sueldo,  no ya hacia la clase trabajadora, de la que nunca han salido, sino directamente a la pobreza. Aunque la familia sigue siendo el gran colchón social, si una persona depende sólo de un salario que da únicamente para vivir, su vida no le pertenece enteramente ya que ésta puede ser convertida  como acabamos de ver, en una condena. Pueden bajar los salarios hasta el límite de la subsistencia o más abajo, pueden acabar con cualquier protección social, pueden despedirnos y dejarnos en la miseria, pueden precarizarnos, pueden convertir la vejez o la enfermedad en un infierno, pueden aterrarnos, someternos, explotarnos, pueden hacer que trabajemos gratis o a cambio de comida… Pueden hacer esto y hacerlo, además, de un día para otro. En eso consiste la lucha de clases, en eso ha consistido siempre y en eso estamos.  En que quienes no tenemos más que nuestro trabajo para vivir podamos tener control sobre nuestras vidas, que no puedan apropiarse otros de ellas, que no seamos cuerpos biológicos cuyo único valor es el productivo. En resumen: esto se llama capitalismo, somos la clase trabajadora convertida en masa laboral y la solución es simple y compleja y se conoce hace mucho: hay que combatir el capitalismo porque es injusto,  es inhumano y porque va a acabar con todo.


Beatriz Gimeno es escritora y expresidenta de la FELGT (Federación Española de Lesbianas, Gays y Transexuales)

17 de julio de 2012

LEÍDO EN EL BLOG DE RAFAEL SIMANCAS



Sabemos que muchos ciudadanos han podido contemplar a los 186 diputados del PP puestos en pie, aplaudiendo con fruición a su líder, Mariano Rajoy, tras anunciar éste la mayor ofensiva de la democracia contra los derechos sociales de los españoles. Ignoramos aún, sin embargo, cuántos de estos ciudadanos han reaccionado desde la simple incomprensión, desde el estupor comprensible, desde la ira o desde la cada vez más nutrida desafección hacia la política y las instituciones democráticas.

Mientras la ciudadanía española y algunos de sus legítimos representantes encajábamos el golpe, cabe preguntarse qué aplaudían estos señores y estas señoras con tanto alborozo. Están encantados, porque están cumpliendo su programa. No el programa que comprometieron con los ciudadanos en las elecciones, desde luego. Pero sí el programa máximo que emana de su ideología neoliberal.

El “paquete de Rajoy” merece una respuesta política y social contundente, porque es injusto con los más débiles, porque consolida la recesión económica y porque se asienta en el mayor cúmulo de mentiras y de engaños que se recuerda desde la transición democrática.

Efectivamente, el “paquete” profundiza la quiebra social que la crisis y la estrategia del Gobierno están provocando entre los sectores más desfavorecidos de la sociedad española. Las consecuencias de las políticas gubernamentales, a propósito de la crisis, cristalizan cada día en un aumento exponencial del paro y de la precariedad social.

Si los parados sufrían ya una cobertura social reducida al 62%, ahora sufrirán además un recorte en sus prestaciones. Si los pensionistas habían sido golpeados por la subida del IRPF, por la inaplicación de la Ley de la Dependencia y por el copago farmacéutico, ahora se anticipa el ajuste que el propio PP tachó de “injusto” en la anterior legislatura. Si los funcionarios públicos estaban sometidos a recortes de plantillas y de salarios, ahora perderán además la paga de navidad. Si las familias con menos rentas tenían dificultades para llenar la cesta de la compra en el fin de mes, ahora deberán pagar más IVA.

Pero es que, además, no servirá para mejorar la situación económica. Antes al contrario, la empeorará. Y el propio Gobierno es tan consciente de ello, que lo ha reflejado ya en sus previsiones oficiales. Al tiempo que reclaman “sacrificios” a los ciudadanos ya sacrificados, están reconociendo que “este año y el año próximo tendremos recesión”, que “el paro no cesará de crecer en toda esta legislatura”. Y si los sacrificios no tienen como objeto salir de la crisis, ¿a qué objetivo responden? A un objetivo puramente ideológico, se entiende. Rajoy no aplica estas medidas por decisión de otros, tampoco por necesidad del país. Lo hace porque quiere, porque estas son sus ideas.

Todas y cada una de las medidas anunciadas en el “paquete” responden a un planteamiento “procíclico”. Es decir, los recortes en las prestaciones sociales, los ajustes en los salarios públicos y la subida de los impuestos indirectos afectan directa y negativamente al consumo, a la actividad económica y al empleo. Cuanta menos renta disponible, menos demanda. Cuanta menos demanda, menos actividad. Y cuanta menos actividad, menos empleo. ¿Qué deuda pagaremos así? Y, ¿qué horizonte nos espera?

El ajuste es, por otra parte, un ejercicio de inmoralidad lamentable. Ni una sola de las promesas electorales del PP se está cumpliendo. Ni uno solo de los recortes ejecutados fue anunciado en campaña electoral. El “paquete de Rajoy” se apoya en la mentira y en el engaño. Mintieron y engañaron negando la subida de impuestos, negando agresiones a los pensionistas, negando recortes en los salarios públicos.

Ahora recortan, ajustan y faltan al respeto a mucha gente. Lo hizo Rajoy con los parados, ante los que justificó la reducción de sus prestaciones como un estímulo en la búsqueda del empleo. Como si los parados españoles fueran unos vagos acomodados a la percepción de subsidios miserables. Lo hizo Rajoy también con los servidores públicos, para los que anticipó nuevas “racionalizaciones”. Como si todos los servidores públicos fueran burócratas inútiles e indolentes. Como si la gran mayoría de los servidores públicos en este país no fueran médicos, maestros o policías, mal mandados, mal tratados y mal pagados, y que realizan su labor con la mejor vocación y el mejor ánimo.

Se amparan en Europa, pero niegan la intervención y el rescate. Que se aclaren. O bien estamos intervenidos, y Rajoy miente. O bien no estamos intervenidos, las decisiones son propias, y Rajoy miente. Rajoy miente en cualquier caso.

Hacen daño. A la economía que recae, a la sociedad que precarizan, y a la política que denigran.
Hay alternativa, claro está. Hay otros modelos para afrontar la crisis. Flexibilizar el ajuste fiscal y el cumplimiento de los objetivos de déficit en el horizonte comprometido del 2020. Promover planes de estímulo de la demanda, con inversiones productivas financiadas desde fondos estructurales y créditos del Banco Europeo de Inversiones, con políticas activas de empleo y formación. Procurar nuevos modelos productivos, basados en la investigación, la innovación y la eficiencia logística. Priorizar la creación de empleo sobre cualquier otro objetivo. Regular y sanear la economía financiera. Aplicar reformas fiscales en el sentido de la suficiencia, la progresividad y la justicia, gravando las grandes fortunas y las finanzas especulativas. Afianzar las políticas de bienestar que protegen a los sectores más débiles de la sociedad. Impulsar la unidad económica y política en Europa.

Claro que hay otros caminos. Y los hemos de recorrer. Pero ahora toca decir no. No al “paquete” injusto y mendaz de Rajoy.

16 de julio de 2012

EL ARTE DE GOBERNAR DANDO PENA

El arte de gobernar dando pena (El Faro de la Colina)

Cada nuevo anuncio de recortes al cada vez más famélico Estado del Bienestar en España va inexorablemente acompañado de lastimosas disculpas del tipo "no queríamos, pero no quedaba más remedio que hacerlo". La realidad, que ha de ser comprendida por la población, es que todas estas medidas agresivas hacia la ciudadanía tienen un fuerte trasfondo ideológico, y por tanto son evitables y reversibles.

Mariano Rajoy se ha superado a sí mismo en su lamentable juego de opacidad hacia la ciudadanía, dobles sentidos y falsas promesas[1]. En un nuevo ejercicio de servilismo hacia los grandes poderes económicos, el lánguido Estado del Bienestar sufre un nuevo revés por parte del Gobierno. El esperpento alcanzó su cenit en el Congreso durante los aplausos de todo el Grupo Popular que, de aquel modo tan sonoro, arropaba a su presidente[2].

No busca este artículo criticar a la figura de Rajoy por unas decisiones que no dejan de ser completamente coherentes con el dogma que profesa. Ni siquiera se trata de abundar en las posibles maldades de tal o cual grupo político, pues todo sigue, como es de esperar, un guión perfectamente escrito por los ideólogos neoliberales que rigen el destino de Europa; un guión lejos de conspiraciones, tan sólo consecuente con la más peligrosa ideología basada en la explotación del hombre por el hombre. Es decir, del pobre por el rico. La razón de ser de estos modestos párrafos es lamentar el lloriqueo, el teatrillo barato, la obscena hipocresía que subyacen tras la justificación de cada recorte, de cada ataque a la población en forma de decreto.

Dar pena es, muy posiblemente, el peor y más lamentable modo de justificar los actos propios. En tiempos como los que nos toca vivir, donde el significado del término crisis abarca más allá de lo financiero y alcanza a lo ético, bien se hubiera agradecido la valentía de decir las cosas por su nombre, con firmeza y sinceridad. A estas alturas, casi es preferible que nuestros gobernantes reconozcan su dependencia de terceros, que España se ha convertido en un protectorado de Alemania o, hablando con más propiedad, de la banca privada alemana. Ha de quedar bien claro, aunque eso no lo cuente la prensa tradicional, que todas las medidas impuestas por "los socios europeos", quienes "esperan la máxima disciplina"[3], tienen como fin último asegurar la devolución de la deuda contraída por el Estado español -y sus respectivos intereses- a los bancos europeos que la financian[4]. No en vano, cuando el Presidente afirma que hace "lo único que conduce a la recuperación y es el que tenemos la obligación de seguir, y el que vamos a recorrer sin vacilaciones"[5], bien haría en mirarse en el espejo de Grecia, cuyos sucesivos gobiernos han seguido el mismo camino de recortes que hoy empobrecen a la ciudadanía española. Un estado que, por cierto, comparte con España el tutelaje económico de Europa[6]. El lastimoso modo de anunciar los últimos recortes contrasta, sin embargo, con la triunfalista afirmación de Rajoy de haber cumplido la mitad de las medidas anunciadas durante su discurso de investidura[7], punta de un iceberg de la cadena de agresiones que llevamos sufriendo y las que nos esperan, todas parte de la hoja de ruta fijada por la FAES[8], el think-tank al servicio de los grandes poderes españoles y europeos. 

No es necesario que, a estas alturas, venga nadie a llorar a la ciudadanía para recordar que "las medidas anunciadas no son agradables (...) pero sí son imprescindibles"[9]. Resulta cansino el recurrente paternalismo agrio con el que, cada vez que tiene ocasión, se nos reprocha que todo se hace por nuestro bien. La imagen de abnegados gobernantes que se parten la cara por nosotros, que hacen "lo único que se puede hacer para salir de esta postración"[10], dista mucho de la realidad en la que nuestra cara -la de los ciudadanos- es destrozada con tal de satisfacer a grandes banqueros y empresarios[11], según siempre la línea trazada por su dogma ideológico.
Por eso mismo, ya de perdidos al río, se agradecería una declaración de nuestros mandatarios a la altura de su fidelidad al libre mercado en la que nos reconociesen que su leiv motiv es el capitalismo per se. En vez de escudarse en que "gracias a esos sacrificios individuales, podremos salvar lo que compartimos"[12], mejor sería que explicasen que toda esta crisis no es más que un montaje, un fraude que les está sirviendo para demostrar lo eficientísimos capataces que son. Capataces al servicio de amos que controlan bancos y corporaciones, enemigos estos últimos de la democracia cuando ésta implica límites a su poder.

A la proclama de que seamos "una Nación dispuesta a sacrificarse para conquistar un futuro mejor"[13] habría que preguntar, ¿un futuro mejor para quiénes?: ¿para los hijos de los trabajadores que no podrán ir a la universidad?, ¿para los millones de jóvenes que han de hacer sus maletas y abandonar su tierra para encontrar el futuro que aquí se les niega?, ¿para quienes estamos condenados a jubilarnos de ancianos, sin duda mucho después de cumplir los 67 años?[14] No hay futuro dentro de un modelo económico que se nutre del esfuerzo de las personas, a quienes reducen a números, a carne, o -como está ahora de moda decir- a recursos.

El futuro no puede estar en manos de quienes salvan bancos privados con fondos públicos, ni puede estar basado en recortar derechos y prestaciones a los ciudadanos mientras a los ricos se les premia con amnistías fiscales. Por mucho que nuestros gobernantes juren y perjuren que no hay alternativas, la realidad demuestra que las hay, pero se encuentran fuera del dogma ideológico abrazado tanto por el Gobierno actual como los anteriores. El camino hacia una barbarie social está trazado, una ruta cuyo destino es la condena a los españoles a convertirse en súbditos sin derechos. Un camino basado en una ideología contraria a la población trabajadora, del que no se podrá salir hasta que la sociedad tome conciencia de esta grave situación y actúe en consecuencia. Aún hay esperanza.


[1] "Rajoy: 'chuches', mentiras y cintas de deo". La Información, 12 de julio de 2012.
[2] "Los nuevos ajustes de Rajoy y los aplausos del PP exaltan a la oposición". Heraldo de Aragón, 11 de julio de 2012.
[3] "Rajoy sube el IVA, quita una extra a los empleados públicos y recorta la prestación del paro". RTVE Noticias, 11 de julio de 2012.
[4] Vicenç Navarro: "El por qué de los recortes". Público, 12 de julio de 2012.
[5] "Diez frases de un Rajoy más “franco” que nunca". La Información, 12 de julio de 2012.
[6] "La UE impone al Gobierno un supervisor para los Presupuestos". Público, 10 de julio de 2012.
[7] "El Gobierno ve cumplido el 50 por ciento de las promesas de la investidura". Las Provincias, 9 de julio de 2012.
[8] "Aznar pone FAES al servicio de Rajoy para ‘vender’ su agenda de reformas". El Confidencial, 21 de junio de 2012.
[9] "Diez frases de un Rajoy más “franco” que nunca". Op. cit.
[10] Ibid.
[11] "La patronal critica la subida del IVA pero respalda los recortes de Rajoy". Madrid2 Noticias, 12 de julio de 2012.
[12] "Diez frases de un Rajoy más “franco” que nunca". Op. cit.
[13] Ibid.
[14] "El Gobierno prepara una rebaja de las pensiones para compensar el aumento del déficit de la Seguridad Social". Vozpópuli, 12 de julio de 2012.

15 de febrero de 2012

BLOGS: LEÍDO POR AHÍ


La agencia Reuters, que ayer publicó que Bruselas podría multar a España por haber inflado las cifras de déficit de 2011 para que los datos de este año resulten más favorables, se refirma en sus informaciones a pesar de que la misma Comisión Europea lo desmintiera ayer y dijera que no tiene dudas al respecto.
"Confiamos en nuestras fuentes. La información de ayer es el resultado de una semana de trabajo y se ha contrastado correctamente", explica a elEconomista.es.
Algunos medios españoles han tachado de mentira la información de la agencia y desde el mismo Partido Popular se habla de un complot en Bruselas. Es más, se apunta al entorno del comisario Joaquin Almunia, antiguo líder del PSOE, como responsable de la filtración aunque Reuters señala que sus fuentes no han sido los típicos lobbys que abundan en Bruselas. Además, la agencia explica que el Gobierno tuvo conocimiento de la información el lunes pero que no quiso hacer comentarios.
Sea como fuere, lo único que quedó claro tras el monumental lio de ayer es que Bruselas no parece dispuesta a rebajar el objetivo de déficit del 4,4% para este año y que quiere que el Gobierno de Rajoy haga más ajustes y a la mayor brevedad posible. De hecho, las fuentes de la citada información de Reuters aludían a las elecciones de Andalucía del 25 de marzo y a que España estaba retrasando los ajustes por ellas.

Presión y desmentido "categórico"

El portavoz de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj, señaló ayer que no hay indicio alguno de cualquier posible irregularidad. "Desmiento rotundamente que la Comisión albergue duda alguna sobre las cifras españolas de déficit", apuntó.

Altafaj se remitió a la oficina estadística de la UE, Eurostat, que es la responsable de verificar la veracidad de las cifras que envían los Estados miembros. Cada país tiene hasta el 31 de marzo para notificar a Bruselas los datos finales de déficit y deuda. Eurostat publicará las cifras agregadas tras haberlas comprobado alrededor del 20 de abril.
Por su parte, el comisario Olli Rehn, que eludió pronunciarse directamente sobre la polémica información, resaltó ayer el compromiso del Gobierno español de respetar los objetivos de déficit para este año y reclamó que "concrete las medidas anunciadas recientemente para restaurar la sostenibilidad fiscal y se dé prisa en la preparación de los presupuestos de 2012 para cumplir los objetivos fiscales para este año y preparar los de 2013".

BLOGS: LEÍDO POR AHÍ


En este país de chirigota (real) corrupta (llámese Españolandia o Corruptolandia) parece que algunos siguen empeñados en seguir jodiéndonos de todos los colores o paletas cromáticas posibles. La verdad es que uno ya hace tiempo que prescindió de ese no-do asqueroso y vergonzante de la TV, instrumento de manipulación al servicio de unos y de otros (en particular, desde que llegaron los canales digitales, saturados de programación-basura y “debates” canallescos en favor del bipartidismo de partido único neoliberal). Así pues, la actualidad política la visualizo por Internet y claro, también acabo más cabreado que una mona. Pero, al menos, aquí encuentras medios alternativos donde explayarte a gusto contra el buenrollismo, la política de bajos fondos, el aire viciado y el repelente discurso con sabor a  imperante corrupción institucional del oficialismo y sus secuaces. 
 
Muchos creíamos (irónicamente, claro) que ese corrupto con “clase” real, yerno del Rey, de apellido Urdangarín,  estaba al mismo nivel de responsabilidad ante la ley que el resto de los españoles. Sobre todo después del preparadísimo discurso que le leyeron al heredero de Franco hablando sobre una hipotética “igualdad de todos ante la ley” (en alusión a su yerno, por supuesto),  el 24 de diciembre pasado; habitual disertación gangosa de todos los años que fue jaleada por los mass-media y demás cortesanos yonkis del Reino. Tanto es así que nuestro reyezuelo se llevó en el Congreso de vividores (derechureros, que diría el gran José Bergamín) un eterno y degradante aplauso, digno de la pleitesía más ridícula, obsequiado por los sinvergüenzas políticos que dicen representarnos.

El caso es que para echarle un capote (al yerno), y contradecir a su majestad, ha salido en su defensa una barbie postiza del CGPJ, ese bodrio fascista y antidemocrático del que salen nombrados a dedo los jueces del Gobierno (y la ¿oposición?), con una perla del siguiente tenor: “no todos los imputados son iguales”.  Una frasecita, de una tal Gabriela Bravo, que no sorprende por previsible, teniendo en cuenta que los mamporreros judiciales de los políticos, banqueros y demás élites económicas son maestros en el arte de prevaricar (o dictar una sentencia a sabiendas de que es injusta). Si lo sabrán en el caso de los Albertos, el mafioso Botín (delito continuado contra la Hacienda Pública y no hay huevos a empurarle) y adivino que también ocurrirá con este ladrón real, ex jugador de balonmano, donde si nadie lo remedia se va a montar un circo judicial de lo más guiñolesco. Y es que los antecedentes son pésimos: el juez no llamó al yernísimo a declarar de inmediato, otorgándole un privilegio que no se ha concedido a otros acusados en similares circunstancias, sobre los que cayó, incluso, prisión provisional dada la gravedad de lo que se les había imputado. A su parienta, socia al cincuenta por cien en sus presuntos delitos, la Infanta Cristina (a la que habrá que llamar a partir de ahora “la tonta del bote”) se le ha exonerado de hacerla cómplice de su marido y nadie sabe, ni siquiera metafísicamente, el por qué. Aunque los más malpensados dicen, con toda lógica y rigor, que la mano negra de la Casa Real, políticos, la alta judicatura e incluso el CNI (lo que llaman “inteligencia”) han movido y están moviendo los resortes de la impunidad. Claro que, hablando de antecedentes, un ejemplo a seguir para el Urdanga estaría perfectamente reflejado en su suegro, el Bribón real: negocios sucios y amistades “peligrosas” con delincuentes como De la Rosa, Prado y Colón de Carvajal, Mario Conde o sus amigos sátrapas del Golfo; el robo efectuado por la Casa Real de la colección pictórica del duque de Hernani…o un jugoso patrimonio de 2.000 millones de euros venidos de la “nada”, si tenemos en cuenta que el Juancar aterrizó pelao en el trono…Y ahora, hasta cantan desde Alemania sus “simpatías” por el 23-F (manda huevos, cuanto eufemismo de mierda para decir que fue un golpista más, en fin).

Entiendo que un juececillo de un juzgado cualquiera, que sólo ha visto en su vida la corrupción, de verdad, en los periódicos, tiene que estar acojonado con lo que se le ha venido encima. Pero coño, con los débiles nunca están acoquinados esta gente, tan endiosada y entronizada por unas atribuciones casi místicas que les ha otorgado el Estado. La prueba de ello, aunque a otro nivel, es que hace poco, desde el gobierno (socialista), andaban sopesando, analizando, escrutando milimétricamente, con métodos observacionales microscópicos, si a un recluso (Miguel Montes), que llevaba treinta y cinco años en la cárcel sin delitos de sangre y probado buen comportamiento (como les gusta a los poderosos) le concedían el indulto. A Alfredo Sáenz, un refinado chorizo con pedigrí, del Banco Santander, le indultaron con velocidad superlumínica (los socialistas) a cambio de más que evidentes favores y clientelismos  del BS hacia el partido gobernante. Que potra tienen algunos….Camps y la ultracorrupta Comunidad Valenciana, incluidos.

Y respecto de lo que se avecina, pues no va a dejar de ser un calco de lo que ya había pergeñado el Psoe durante su mandato. Inquina, dureza y garrotazo va, garrotazo viene contra los derechos de los trabajadores y clases medias en general para, aunque resulte una vieja canción, defender los intereses de los que verdaderamente mandan: la oligarquía empresarial y financiera (eufóricos con las nuevas medidas laborales de sus allegados políticos derechistas). Para compensar, legislan, aparentemente, con mayor severidad para las entidades de Ahorro y para los  depredadores financieros con conductas malversadoras. Eso sí, una vez cobradas  las indemnizaciones millonarias, sufragadas con dinero público, en la cuenta de los políticos-directivos de esas entidades corruptas. Todo con mucha trampa, cartón y burla hacia el currito de a pie, hace falta decir. Simplemente, apesta. Como esos sindicatos, que esperarán tiempos peores para hacer una “peineta” al gobierno, mientras no les dejen la cuenta a cero de la subvención-jeta del Estado o vayamos directos a la semiesclavitud, que por ahí vamos a andar.

Se me ocurre en estos momentos lo mismo que a la policía griega: que se proceda a la detención de la troika comunitaria (los que dictan el saqueo económico de Europa, junto a los gángsters del FMI) por extorsionadores y bandidos. Una idea brillante por utópica, la verdad, porque uno era levemente reticente, todavía, a las guillotinas o a efectuar asaltos a los palacios de invierno del capitalismo por la vía rápida (ya me entienden), a la espera de que algunos  superpacifistas indignados del 15-M,  de los que hablé -tonto e iluso que es uno- en positivo hace unas entradas, vayan más allá de cantos al amor fraterno, neohippismo redentor y proclamas perdidas en el vacío. Pero no va a ser ni lo uno, ni lo otro, de eso estoy seguro. Aquí, la policía seguirá repartiendo hostias a discreción en nombre del capital y siempre contra los trabajadores, el 15-M se convertirá, si no lo es ya, en una revolución de diseño….mientras las revueltas quedarán para Siria (eso sí, generosamente costeadas por otros potables delincuentes y amigos “nuestros”, como son las “democráticas” monarquías feudales del Golfo y la OTAN).
 

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LA FE DE RAJOY NO MOVERÁ MONTAÑAS (GALLEGOREY)

Si los resultados supuestamente beneficiosos de la reforma laboral emprendida por el gobierno no darán sus frutos este año, y ya veremos si hay cosecha que recolectar en el siguiente, lo que más o menos nos solicita el presidente del gobierno a la mayoría de españoles cuando nos pide paciencia es que hagamos un ejercicio de fe inquebrantable basándonos en sus penitencias ante eso que llaman “los mercados”. Para palabras de Dios estamos los españoles…
En Alemania cuando una empresa atraviesa por problemas, se entiende que los mismos lo son de los propietarios de la misma, pero también de sus trabajadores, con lo cual, los empleados y los patronos no se dan la espalda y tiran cada cual por caminos distintos, si no que intentan converger en un punto equidistante a los intereses de ambas partes que les ofrezca argumentos de apoyo mutuo. En España, sobre todo desde que se instauró lo del concurso de acreedores voluntario, los problemas financieros de las empresas se han convertido en una suerte de despelote por el cual los dueños de las mismas pueden desmantelar el chiringuito sin tener en cuenta a los trabajadores y sus necesidades, y con la nueva reforma laboral la cosa irá para cantar bingo con el mismo cartón una vez tras otra.
La visión que se tiene en España de las empresas es que son entidades que operan bajo el mandato de sus dueños, y que sus activos se circunscriben al dinero que estos aporten, los bienes materiales de los cuales dispongan; locales, maquinaria, acciones etc. Y punto.  Pero nunca se habla del activo más importante de casi todas las empresas: los trabajadores, y si me apuran su función social. Aquí tendemos a separar a los obreros/trabajadores de las empresas en donde desempeñan sus trabajos como si fuesen piezas sueltas del engranaje pero sin pertenencia a la maquinaria o al tejido que las componen. Hay excepciones, claro.
La derrota final para los trabajadores firmada por el actual gobierno en forma de esta última reforma laboral no es más que un peldaño añadido a la escalera que nos conduce al báratro de nuestra sociedad. Cuesta abajo, claro.
No nos han enseñado a identificarnos como parte existencial y fundamental del tejido de una empresa. Todo lo contrario. A los trabajadores se les ha tratado en este país por parte de los sucesivos gobiernos y también de los principales sindicatos como un activo paralelo a las empresas, impidiendo que estas y sus trabajadores se fusionasen en un núcleo único e indivisible. Los empresarios felices y contentos, por cierto.
Así es muy difícil converger para solucionar los problemas en materia laboral de nuestro país, dado que a una de las partes fundamentales en todo este asunto, y la más vulnerable, se la trata como si fuese parte del problema y nunca como damnificada por el mismo. Salvar a las empresas pero no a sus activos humanos no es salvar la empresa, sino dinamitarla para que de sus escombros sus propietarios puedan levantar otro chiringuito similar, pero que nunca será el mismo, y si es necesario, vuelta a empezar.
Yo estoy convencido que en la mayoría de los casos en que los empresarios presentan concurso voluntario de acreedores, y con ello los consiguientes planes de viabilidad que devienen en despidos masivos de sus empleados, si los administradores concursales les otorgasen a estos voz propia para proponer planes alternativos de viabilidad, la mayoría de casos se solucionaría de forma bien distinta a como se están solucionando hasta la fecha.
Una empresa no es solo una mercantil. Su creación y crecimiento forma parte de un esfuerzo colectivo compartido por sus dueños y empleados, y no en pocos casos por el mismo estado que les aporta financiación o medios de cualquier índole para supuestamente asegurar su éxito. Con esto no quiero negarles a los propietarios de una empresa su poder de decisión sobre la misma, pero sí que se le limite cuando estas decisiones perjudiquen al conjunto de la sociedad.
En España la mala praxis de los empresarios no está castigada salvo por la comisión de delitos, es decir; que un mal empresario que con sus decisiones erróneas conduzca a sus empresas a la quiebra no será castigado, ni se le impedirá que pueda gestionar otras o crearlas. Es más, ni se les toca en sus bolsillos para que cubran las posibles pérdidas ocasionadas. Y así, quienes de verdad sufren los errores cometidos por la clase empresarial, – por incapacidad manifiesta para gestionar, o a sabiendas nadando entre el límite de lo legal y lo ilegal-  son siempre la clase obrera, que por lo general suele cumplir con sus funciones y por tanto no son culpables de los desatinos de sus jefes.
Por todo esto yo no le concedo a Rajoy el voto de confianza que me pide, ya que esta última reforma aparte de no traernos nada bueno a los trabajadores, no es más que una reforma empresarial en la cual los obreros no pintamos nada, salvo la mona.
Cuando entendamos que la situación del país no podrá solucionarse a costa de sacrificar a una buena parte de su población para alivio de unos pocos, entonces es cuando la posible solución estará más cerca. Mientras tanto caminaremos derechos hacia el abismo de forma irremediable. Y el tonto de los cojones pidiéndonos paciencia…

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TRILERISMO (LA TRONÍA DE CELEMÍN)

Ayer, la agencia Reuters publicaba la siguiente noticia: “Bruselas estudia sancionar al Gobierno de Mariano Rajoy porque sospechaba que infló la cifra de déficit…”
Poco después el Ministro de Economía, ese que antes que Ministro fue directivo del primer banco quebrado de este timo que llaman crisis, salía a desmentir las informaciones de la agencia Reuters.
Es posible que la noticia sólo sea cierta a medias puesto que no se puede sancionar a España, hasta que se hayan publicado las cuentas definitivas de 2011. Esto sucederá a finales del mes de febrero.
Pero, hasta los analistas periodísticos más liberales (la verdad es que todos los periodistas económicos que salen en la radio, salvo Paco Álvarez son muy liberales y pro-timo), ayer tarde decían que, según los datos que ellos poseían antes de que los distintos arruinaempresas del trinque salieran a vociferar a los cuatro vientos que el déficit del estado rondaba el 8,5%, los números se decantaban mucho más por acercarse al 6,5 %.
¿Qué ganan los del trinque inflando las cifras del déficit? Primero, seguir desprestigiando al Gobierno de Zapatero y al PSOE (recuerdo al lector que el 25 de Marzo hay elecciones en Andalucía y que allí  tienen mucho que ganar). Segundo hacerse con un colchón de entre punto y medio y dos puntos (entre 15.000 millones y 25.000 millones de rebaja del déficit) con el que, por una parte se presiona a la Fürer del IV Reich para que acepte un camino en los recortes más prolongado y por otra se consiguen por arte del engaño y la manipulación reducir en 2012 esa millonada en un pis-pás. Y tercero y último hacer lo que hacen siempre, engañar y echarse flores que no les corresponden. Si lo del déficit fuera verdad (y yo creo que es verdad), saldrán en junio o septiembre a decir que con su gestión han sido capaces de reducir el déficit del estado en menos tiempo del proyectado. Y claro, la idiocia se lo creerá y ellos se regodearán en el éxito, no de su gestión, sino de sus mentiras.

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CALUMNIA (LA TRONERA DE CELEMÍN)

Los sindicatos tienen ganada a pulso su “mala fama” entre los trabajadores. Pero, una cosa es que los trabajadores piensen que muchos sindicalistas están ahí solo para medrar o no trabajar y otra bien distinta que eso sea cierto. Y lo que es peor, gracias a la mala fama que los liberales han  conseguido difundir entre los trabajadores de los sindicatos, todas las medidas de pérdidas de derechos son más fáciles de imponer.
Decía ayer la hija de Belcebú, Doña Rancia, que mal rayo la parta, que los sindicatos están obsoletos y que “hacen políticas  reaccionarias y antisociales”. Esto es un ejemplo de lo que el BOE publicó el sábado sobre la reforma laboral:
«Artículo 41. Modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo.
1. La dirección de la empresa podrá acordar modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo cuando existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción. Se consideraran tales las que estén relacionadas con la competitividad, productividad u organización técnica o del trabajo en la empresa.
Tendrán la consideración de modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, entre otras, las que afecten a las siguientes materias:
a) Jornada de trabajo.
b) Horario y distribución del tiempo de trabajo.
c) Régimen de trabajo a turnos.
d) Sistema de remuneración y cuantía salarial.
e) Sistema de trabajo y rendimiento.
f) Funciones, cuando excedan de los límites que para la movilidad funcional prevé el artículo 39 de esta Ley.
La calumnia es algo a lo que esta mala política y mucho peor persona, acude constantemente con el fin de desviar la atención sobre el foco del problema. Otro ejemplo de política progresista del Partido Comunista del Partido Popular (Mis Feria Albacete 1977 dixit):
Artículo 13. Suspensión del contrato o reducción de la jornada por causas económicas, técnicas, organizativa o de producción o derivadas de fuerza mayor.
«1. El empresario podrá suspender el contrato de trabajo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción….
Es evidente que la calumnia es rentable porque siempre hay estúpidos capaces de creer a un tonto y más a una víbora. Si a eso le añades decenas de canales de comunicación afines que repiten una y otra vez la misma estupidez como si fuera una tesis doctoral, entonces el “algunos” se convierten en muchos.
Otra perla de progresismo de este gobierno casposo, clerical y antisocial:
«3. Los convenios colectivos regulados por esta Ley obligan a todos los empresarios y trabajadores incluidos dentro de su ámbito de aplicación y durante todo el tiempo de su vigencia.
Sin perjuicio de lo anterior, cuando concurran causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, por acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores legitimados para negociar un convenio colectivo conforme a lo previsto en el artículo 87.1, se podrá proceder, previo desarrollo de un periodo de consultas en los términos del artículo 41.4, a inaplicar en la empresa las condiciones de trabajo previstas en el convenio colectivo aplicable, sea este de sector o de empresa, que afecten a las siguientes materias:
a) Jornada de trabajo.
b) Horario y la distribución del tiempo de trabajo.
c) Régimen de trabajo a turnos
d) Sistema de remuneración y cuantía salarial.
e) Sistema de trabajo y rendimiento.
f) Funciones, cuando excedan de los límites que para la movilidad funcional prevé el artículo 39 de esta Ley.
g) Mejoras voluntarias de la acción protectora de la Seguridad Social.
Se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de perdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos o ventas.
Y la última:
Artículo 17. Suspensión temporal de la aplicación del artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores. [despido]
….
«d) Por faltas de asistencia al trabajo, aún justificadas pero intermitentes, que alcancen el 20 % de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses.
Es evidente que la calumnia y la mentira es algo intrínseco al discurso de los del trinque. Llevan más de 80 años mintiendo, insultando, calumniando y sobre todo, haciéndose las víctimas y pidiendo un respeto que no tienen por los demás. Inculcan su religión por la fuerza y sus ideas por decreto. Pero si les dices a la cara que son unos hipócritas y que su forma de tratar las relaciones humanas te joden la vida, entonces te acusan de insultarles y de no respetar sus decisiones ni sus ideas.
Ya va siendo hora de echarnos en cara a todas estas personas que con su voto, su mermada falta de colectividad, su individualismo, su egoísmo y su “pasotismo” nos están jodiendo la vida y están dejando sin futuro a nuestros hijos. Va siendo hora de responder ante tanta calumnia, tanta inmundicia, tanta idiocia y tanta falta de sentido común. Va siendo hora de echarles en cara que su voto es un voto irresponsable. Libre y democrático pero irresponsable. Un voto que nos lleva irremediablemente hacia el abismo y a nuestros hijos a la esclavitud. Va siendo hora de que por una vez, y sin que sirva de precedente se sientan mal por haber votado a los carcamales de la caspa, a la carcunda de la sociedad y a los que están para servirse y no para servir. Y si nos tratan de antidemócratas, que digan lo que quieran. Pero que sepan que no podemos quedarnos impávidos ante su estupidez y su deposición del voto.

7 de enero de 2012

METIENDO MIEDO A LOS ESPAÑOLES

METIENDO MIEDO A LOS ESPAÑOLES (María Dolores Amorós)

Cualquiera que razone acerca de lo que a goteo se nos está diciendo por parte del Gobierno del Partido Popular acerca de lo mal que han encontrado la situación actual tras el traspaso de poderes desde el Gobierno Socialista, y por lo que se han visto obligados a tomar las muy duras medidas que afectan sobremanera a los menos favorecidos social y económicamente, puede percatarse de que la primera de las intenciones es conseguir enmudecer a la gente a base de infundirle un miedo atroz. Los cuatro jinetes del apocalipsis vienen por todos nosotros.

Miedo tal que consiga lo que el Gobierno pretende: la paralización de la ciudadanía y una actitud de sumisa aceptación y autoculpabilidad ante la inmensa crisis global que los mismos poderes ultraliberales -ecómicos y políticos- han propiciado. La trampa del miedo paralizante es una hábil maniobra para frenar cualquier intento de levantar la voz -para comenzar- de protesta. En la reiterada estrategia de meter miedo en el cuerpo a la gente debe de haberles influido a estos del PP el artículo publicado en el 'Brtish Medical Journal' donde se concluye, tras diez años de experimentación, que a partir de los 45 años el cerebro comienza un progresivo deterioro cognitivo. Y seguro que piensan que cuanto más descerebrados sean los españoles mejor podrán domeñarlos.

De hecho, el Gobierno del PP ha gastado más de un millón de euros en material antidisturbios (BOE 31 diciembre 2011), quizá en prevención de algaradas callejeras ante las atroces medidas con que el Gobierno continuará golpeando a los más débiles. ¿No recuerdan las palabras de Cospedal, a una semana de las Elecciones generales? Adelantó ya esta dama de los múltiples sueldazos que la gente se echaría a la calle cuando comprobaran las medidas que el PP iba a aplicar; pero que ellos 'estaban preparados' para frenar los posibles desórdenes callejeros.

Las mentiras con que el PP se ha familiarizado durante su tiempo de oposición desleal e irresponsable ante los temas de Estado y que tanto han contribuido a su amplia victoria electoral, siguen siendo su bandera. Por más que Rajoy afirmó que nada atribuiría al anterior Gobierno y que su misión era mirar al futuro, comenzó Fátima, la Ministra de des-empleo a echar deslenguadamente las culpas al Gobierno Socialista de 'lo que se habían encontrado'. De Guindos y Montoro continuaron por la misma senda hablando de un 8% en la desviación de la deuda en lugar de un 6%. Nada plantearon acerca de que este desfase era debido a las deudas de las Comunidades Autónomas, aunque bien que lo sabían; Madrid y Valencia, con tantos años de gobierno del PP, han derrochado desvergonzadamente el dinero público, el de todos los contribuyentes, y sudan corrupción por los poros, especialmente Valencia.

Ahora sale Soraya SS con la misma canción de culpar a los antecesores en el Gobierno y haberles mentido en las cuentas. No se entiende que caigan en contradicciones tan burdas, tras un traspaso de poderes tildado de ejemplar y dirigido, desde el PP, por la misma Soraya. El traspaso fue más bien una auditoría ya no sólo de los diferentes ministerios, sino de las subsecretarías, direcciones generales...Y todo supervisado por Soraya SS. O bien Soraya no es tan competente como hacen ver y se le pasaron desapercibidas demasiadas cosas, o bien Soraya es la mujer espabilada y de exigencia casi dictatorial que aparenta pero mentirosa hasta las entrañas. Una paradoja forjada por ellos mismos y en la que han quedado atrapados.

Rajoy permanece escondido y callado ante los engaños de sus secuaces. El que calla otorga. O sea, se desdice de lo que, con ese aspecto decimonónico tan suyo, afirmó contundentemente, pero deja que sean sus favorecidos en titularidad ministerial quienes hablen por él. Sacar la propia cara ante todos los españoles y explicar su personal observancia de la presente situación es propio solo de valientes.

Ha adoptado, por otro lado, Rajoy un papel extraño y distante de la ciudadanía. Su lugar parece ser lo más alto del Olimpo, lejos de la chusma. Y condescender con sus súbditos muy de tarde en tarde, para que no se acostumbren a la divinidad de su ser. No es esto lo que esperaban los españoles cuando confiaron en Rajoy y su palabrería. Si es esta otra artimaña para infundir miedo y procurar la parálisis y analgesia ciudadana, tampoco puede durar demasiado la treta. Y quizá la rabia posterior conlleve una violencia nada deseada.

No hay nada mejor que practicar lo que tanto se anunció: decir la verdad siempre. El PP no lo hizo en su puesto de oposición y ahora en el poder, mucho menos.

Con tranquilidad de conciencia, por haber avisado reiteradamente, esperaremos a ver qué sucede.

26 de diciembre de 2011

OTROS BLOGS: Mª DOLORES AMORÓS

EL HÁBIL MARKETING DEL PP

Tenemos ya nuevo gobierno. Las palabras de Alfonso Guerra -"Esto de jovencitos al poder y las mujeres primero"- quedan cortas al observar el bagaje de algunos ya ministros; preocupante es que en Economía figure una especie de 'zorro de gallinero', también desconocemos cuántos mayordomos va a necesitar Gallardón en su ascenso a primera fila de la política institucional....Ahora bien, Rajoy ha sabido mantener en vilo a toda la gente y especialmente a los de su Partido, algunos de los cuales estos días han mantenido permanentemente una sonrisa estereotipada y mirada suplicante hacia el nuevo Presidente del gobierno, y que ahora deben de sentirse profundamente decepcionados. Como amante de mi tierra, Valencia, me congratula el no ver 'con cartera' a un personaje como Gozález Pons. Es un alivio.

Hay que reconocer que el marketing del PP funciona a las mil maravillas. Saben manejar los tiempos muy hábilmente y soltar las amarras de sus comunicados como mejor les conviene desconcertando a propios y ajenos.

Desde el 20-N, tras la victoria del Partido Popular, y a pesar de los indecentes excesos contra el bien común y contra las políticas de Bienestar Social practicados por Cospedal y por la prepotencia de la condesa-consorte, se ha publicitado la esperanza en Rajoy, como el investido por la divinidad para solucionar todos los males que el Gobierno socialista ha esparcido a lo ancho y lo alto de esta nuestra España. Se procura esconder la sumisión de Rajoy ante Merkel. Se hará lo que Frau Merkel ordene, aunque el país desfallezca. Los principios neoliberales son el norte a seguir. Pero no se le dice tal verdad a los ciudadanos, lo que se predica del flamante nuevo Presidente del gobierno es que es un gran estadista.

Rajoy debería saber que Merkel está equivocada. Debería saber igualmente que es preciso una auténtica Unión Europea solidaria y con un BCE valiente y fuerte que administre la ayuda necesaria a los países más necesitados. Y un saber plantar cara todos juntos a estas agencias de rapiña estadounidenses que solo pretenden acabar de arruinarnos. La crisis fue creada adrede para succionar la sangre de los demás. Es una farsa, y por lo tanto hay que acabar con ella y con los poderes financieros neoliberales tan cercanos al pensamiento del PP. Rajoy no solo debe de saberlo sino que lo conoce y comulga con ello. Esa es la verdad para desgracia nuestra.

Pero esto no es lo malo. Lo peor es que el ciudadano de a pie, metamorfoseado en convencido siervo, se cree y acata absolutamente sugestionado la propaganda que tan taimadamente ha ido suministrando el PP. Hace suyo el que de la crisis sólo se puede salir arrimando todos el hombro hasta la extenuación; acepta sumiso una culpabilidad, que en verdad no es suya, acerca de que ha gastado más allá de sus posibilidades, y que por tanto no le queda más remedio que autoinmolarse con su familia, si es preciso, para sacar a la Patria del atolladero en que se encuentra. Un extraordinario ejemplo de la 'servidumbre voluntaria'.

En el discurso de investidura Rajoy manifestó abiertamente su prioridad: reducir el déficit de al menos 16.500 millones de euros, (en los días transcurridos la cifra se puede haber multiplicado). Esta reducción pretende conseguirla sin subir los impuestos, y mucho menos a las grandes fortunas. Tampoco habló Rajoy del fraude fiscal, ni de la evasión de capitales, ni de los paraísos fiscales ni de la brutal corrupción asentada en nuestro país y de la mano del PP las más de las veces...

Todo va a recaer, por tanto, en los de siempre, en la clase trabajadora a la que se va a explotar hasta lo indecible. Pero 'sarna a gusto no pica'. Anunció Rajoy que hasta marzo en que se elaborarán los Presupuestos Generales del Estado no dirá las medidas a tomar ni cómo ni a quiénes afectarán . Pero no nos quepa la duda de por dónde van a ir los recortes, Sanidad, Educación, Bienestar Social y trabajadores públicos, la mayoría, funcionarios. Y el hecho de que estas medidas se vayan a hacer en marzo y no antes es debido a que en marzo son las Elecciones andaluzas, y hay que teñir el mapa de al-Andalus de azul-gaviota y así tener el pleno dominio en España.

En tanto se posponen un tiempo las tremendas decisiones que van a ser tomadas, el pueblo va relajádose y endiosa a un héroe con pies de barro. Además, Rajoy administró exquisitamente la cicuta ya preparada con la buena nueva de mantener 'el poder adquisitivo' de las pensiones. Lo que es de ley, y así se acordó en el Pacto de Toledo, la actualización, a primeros de año, de las pensiones de acuerdo con el desvío del IPC -este año el 3'9%-, se ha vendido hábilmente como una dádiva generosa del nuevo Presidente del Gobierno.¡Chapeau!

Mientras la ciudadanía permanezca bajo los efectos placenteros de la anestesia este país está perdido. Quienes nos rebelamos contra este sistema seguiremos denunciando, a través de los medios de que dispongamos y nos sea permitido, las injusticias que polarizan cada vez más a la sociedad, donde unos pocos lo poseen todo y los más van perdiendo miserablemente lo poco que, con sangre, sudor y lágrimas, habían conseguido.